Libreta Dos
 
Hola amigos, aquí estamos otra vez, en esta lluviosa primavera.
       Sigo hojeando mis libretas y los recuerdos fluyen. Trenes, terminales, playas, carpas, tormentas, bares. Gente intercambiando papeles escritos en colas de recitales de rock. Y ya empiezo a preguntarme qué será de la vida de fulano, etc.
Luego el otro
ese que arrogante cree indagar
cuando en verdad, desahuciado
apenas consigue
reducir los misterios, la fe y la magia
a una confortable asepsia
de rótulos prolijos.
Alicia Plante
Tanto se habló del Unicornio, tanto se lo dibujó, tantos cuadros, tapices, dibujos se lucieron con el Unicornio, tantos peinados se hicieron a la moda del Unicornio, tantos juegos llevaban el nombre del Unicornio, tantas conversaciones ocupó el Unicornio, que finalmente un día el Unicornio apareció.
Marco Denevi
La vida puede soportarse porque sucede de a ratos.
J. L. Borges
Aquí aparece Merton, no se qué año será, (77 o 78) ni recuerdo si lo conocí por Grinberg (hola, Miguel!) o por mis amigos de Antimitomanía, en todo caso no por mi educación formal católica de 7 años en Seminario. Merton fue un monje trapense, autor de muchos libros y siempre polémico para el Establishment de la Iglesia. Todavía sigo sospechando que su muerte no fue un accidente (él estaba en contra de la guerra de Vietnam), su muerte se produce en la misma época que la de Hendrix y Joplin ¡que también hacían público su desacuerdo con esa guerra!, y el problema era que movilizaban gente...
 
Lo más importante en la vida no es completar ninguna obra sino alcanzar un grado de conciencia y de libertad interior que está más allá de todas las obras y todas las realizaciones. Ésta es mi verdadera meta. Ello implica el que uno se vuelva desconocido y como nada.
Thomas Merton
Verás, sólo tenemos una alternativa: tomamos todo por cierto, o no. Si hacemos lo primero, terminamos muertos de aburrimiento con nosotros mismos y con el mundo. Si hacemos lo segundo y borramos la historia personal, creamos una niebla a nuestro alrededor, un estado muy emocionante y misterioso en el cual nadie sabe por dónde va a saltar la liebre, ni siquiera nosotros mismos.
Don Juan
¿Cómo puedes darte tanta importancia sabiendo que la muerte te está acechando?
Don Juan
La poesía viene bien para "destruir la mierda de esta gran ciudad" (L. A. S.) Haga patria , lea poesía. Parece que en una ocasión, a Juan L. Ortiz, le han dicho que la poesía era una cosa de gente elitista y alejada del mundo, a lo que respondió:
El poeta es el que ve el sufrimiento de una planta, de un insecto, el drama de la luz. ¿Cómo no va a ver el sufrimiento del hombre?
Una amiga peruana --hace mucho que no sé de ella-- nos regaló un libro del que extraigo su "Presentación":
Vengo del fondo de la Tierra. Nací geminiana dentro de una mina de cobre en el Norte de Chile, famoso lugar de boxeadores. Desciendo de colonos. Mi padre, tañedor de balalaika, apaleado en Rusia, minero en Chile, profeta en Israel.
Mi madre, analfabeta, rompió árboles, hizo un arado y sobre los pantanos sembró el maíz inaugurando el granero de Argentina.

¡Yo soy América!
Aprendí a "escribir" antes de aprender a escribir y a leer.
Como las muñecas me parecían niños muertos, jugué con las arañas del salitre y los lagartos de la arena, y conversé con los perros bravos, cuidadores del oro.
A los 11 años vi por primera vez un árbol, al borde del desierto de Atacama, creí que era un señor. Lo saludé.
He escrito doce libros de poesía. Tengo un hijo y un gato.
Y tengo el mundo entero. Es todo.

Raquel Jodorowsky

03-10-99


A la Libreta Tres