Pinche acá para leer algunos poemas del libro María D'Abate vive padeciendo una insaciable sed de belleza. Sueña con la belleza que es, al cabo y al fin, componente de la poesía. Poesía, iluminaria del Arte, atalaya insuperable de todo creador. Ni una sola de sus muchas proposiciones, fuesen ellas verso, prosa o vagabundeos por la patria de la imaginería, carece de ese fluido que la empuja a correr tras el travieso duendecillo adorado por García Lorca, que hace que María D'Abate insista en su permanente diálogo mantenido por su irrenunciable voluntad por cubrir el millón de instancias sustanciantes de todo movimiento de Arte, un insatisfecho hambriento de producción. José Armagno Cosentino
A mis hijos:
Alejandro, Fernando, María Lucía, Eduardo, María Laura, Graciela, Verónica y Hugo. A mis nietos: Christian, Denisse, Diego, María Sol y Julieta Antonella.
ìLa obra de arte es oro, la condición humana es el barro con que se sustentaî. Comprenderla nos lleva a entender la poesía. Hay una eternidad de manuscritos que fueron en un momento la ilusión y la atrevida permanencia de seres que se vieron reflejados en las palabras, palabras surgidas del pensamiento humano convertidas en obra de arte que el tiempo les fue creando. Palabras, poesías que siempre estarán vivas, aunque la osamenta del poeta sea polvo, porque su obra irá creciendo a medida que pasen las generaciones. Si para algunos elegidos esto es posible, para otros (los más), nos conformamos con dar a la poesía lo que hemos recibido de ella: el amor, el sentimiento, la admiración y la dulzura. Convencidos que nos leerán unos pocos (aquellos que aman la poesía y que desde ya son elegidos), tratamos de brindarnos con el mayor respeto, agradecimiento y entrega hacia ellos. Sabemos que la vida es una sucesión de momentos y que al leernos están comunicándose con nuestro lenguaje y por ende pasando un momento de su vida, algo que nos permite llegar a sus sentimientos. La poesía se define solamente con POESÍA y el estar juntos por esas circunstancias casuales de la vida hace que nos comprendamos y valoremos el regalo de la palabra al convertirse en poesía. Cuando leas estos versos habrás
conocido un poco el interior de su autora y podrás aceptar o no
el juicio que forma de las cosas pequeñas y su forma de enlazarlos
con las cosas eternas.
María DíAbate
© María DíAbate, 1994-2002
Quien quiera adquirir el libro puede hacerlo
por intermedio de la Librería
Stevenson
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