FreeFind
VozEnCuello

Miembro del grupo AutorExus


Hay quienes rumorean que ése no era su nombre, que no se trataba de una sola persona, que ésa es la única explicación a que pudiera haber estado presente en tantos lugares a la vez.

Pero Elesius Moro nunca fue digno de importancia mientras construía el rompecabezas que hoy nos convoca ; ni las fotos borrosas y en blanco y negro que se dice lo tiene entre sus bordes son dignas de confianza.

Una vez más --qué remedio--, la marmita de lo trivial será colmada por los decires de la chusma.


© AutorExus, 2003
© Mourelle, 1982 - 2003


Para ir a :

VozEnCuello

AutorExus

La entrada del Mangrullo



 
 

El Mangrullo de El Moro

Apologías innombrables :

Pero El Moro no se contentó con perpetrar música allí
donde sólo cabía imaginarla por única vez, no ; continuó
con su travesía hacia los mares de la oscuridad.

Se cuenta que, allá por 1980, él y un grupo de cofrades
solían reunirse en un tugurio de la calle Bulnes.
Cada jueves, entre las ocho y las diez de la noche,
se dedicaban a pensar. Así es : nada más ni nada menos
que ¡a pensar! Imagine usted semejante arrogancia.
Lo cierto es que uno de los compadres asistentes a
las dichas reuniones fue el primero en toparse con
los dichos y contradichos del folklore de Almarmira
y el controvertido Pez.

En resumen, que al bueno de Elesius se le dio también
por vestir de canción lo encontrado en las inscripciones
de la Baliza de Punta Hermengo. Y acá las opiniones
están bien encontradas : hay quienes, tal cual lo dicho,
aseguran que la letra de esta ¿canción? proviene de
las mencionadas inscripciones ; pero los hay también
quienes aseguran que todo es una gran patraña y que
las letras de esta ¿suma de canciones? surgió de manera
colectiva en una de las reuniones de la calle Bulnes.

Años más tarde, las dudas fueron perdiendo importancia
a la par que lo mismo ocurriera con la figura de Elesius ;
sin embargo, todavía hoy circulan ejemplares de uno
o más libros donde las palabras de estos ¿fragmentos
aglutinados en canción? aparecen sobre la firma de
otros autores (asistentes, tal vez, de aquellas inquietantes
reuniones de los jueves).

Podría decirse que el haber logrado que su rastro se
diluyera fue una de las mejores hazañas de nuestro
sujeto en cuestión. Recientes informes lo hacen en
las Tierras del Norte, donde un autor con su nombre
ha publicado poemas en inglés : ¿acaso un admirador
dado a los excesos?, ¿acaso él mismo ahora que
--podría decirse-- se liberó de su pasado?

A lo que ninguno de los expertos pone reparos es a
afirmar rotundamente que esa guitarra que se escucha
junto a la voz de El Moro es la impagable Manuela Núñez.

Y quien quiera dudarlo, que pinche acá nomás :

Apologías innombrables
[ mp3 /  © Mourelle, 1982-2003 / © AutorExus, 2003 ]

Para escuchar, pinche aquí.


Si desea continuar, pinche acá.