Sonata
de Violoncello y Lilas
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| Hugo
Mujica nació en Buenos Aires, en 1942.
Cursó estudios de bellas artes, filosofía, antropología filosófica y teología. Ha colaborado para las revistas Ultimo Reino, Letras Buenos Aires, Arte al Día, Clepsidra, y Criterio. Para ver la reproducción facsimilar de su colaboración en Clepsidra : Nº 11 -- Nº 13 -- Nº 32 Ha dicho sobre el sentido tiene la poesía: El sentido está en lo gratuito y en lo inútil. La poesía es un espacio de celebración donde las cosas se dicen porque sí y no para otra cosa. En el libro La palabra inicial expreso que "en la poesía la palabra se dice como palabra y no como señal de otra cosa". Esa es la gratuidad. La palabra prosaica, por así decirlo, es la palabra utilitaria que es instrumento para señalar otra cosa. La palabra es su propio fin. Las cosas de Dios son las que son sin para qué ni por qué.
Citas: Si el equilibrio humano fuera estable, la historia no existiría.La historia conoce épocas en las que prevalece el equilibrio, son las que solemos llamar clásicas; conoce también épocas en las que se impone el desequilibrio, como la nuestra, una época de crisis.Hablar de nuestro propio tiempo es casi imposible, vivimos más inmersos en él de lo que creemos: somos más protagonistas y cómplices de lo que quisiéramos ser. [...] Lo desconocido, lo que deja afuera el individualismo o su manifestación gregaria, el integrismo, sumado al miedo, hacen del otro un enemigo o un chivo expiatorio; y de mí, al menos en potencia, un asesino, no necesariamente derramando sangre, sí quitándole al otro el lugar donde puede llegar a desplegarse, negándole su nombre propio que lo hace persona, la diferencia que es su identidad. [...] Mientras tanto cada uno sigue con lo suyo: sigue solo. Solo con el mismo miedo del otro: reconocernos, antes que nada, iguales en el miedo al otro, después iguales en la diferencia y, finalmente, lo que está en primer lugar: iguales en la necesidad, mutuamente necesitados de los demás. (Xenofobia)
En el debate de las ideas o de la creación, el contacto personal es esencial; el momento de escuchar a alguien es insustituible, incluso por la lectura. Pasa algo que nace y acontece ahí, y sólo participás si estás ahí. Si no, lo perdiste. [...] Obviamente a cualquiera que escribe le gusta que lo lean mucho. Pero a la vez yo tengo mucha conciencia de elite, en el buen sentido. Y la idea de que todo el mundo tiene que participar de eso es una idea comercial. Creo que quienes cocinan bien son una elite, por ejemplo. Lo que hay que desterrar es esa idea de que una elite es superior a otra. Pero leer, por ejemplo, no es para muchos. Encontrar un buen lector es tan difícil como un buen escritor. Antes de la imprenta, un tipo escribía una tragedia y por ahí la leían diez personas, y eso no le impedía escribir otra obra. Hay que salvaguardar el acto creador. [...] Me expongo muy poco a la narrativa, porque una mala novela es una pérdida de mucho tiempo. Un mal ensayo deja toda la discusión interior que a raíz del disentimiento generó en vos. Es decir, cumplió la función de ponerte a pensar. La poesía es un mundo en sí, donde las palabras se dicen como palabras, no como señales para otra cosa. Pero la narrativa es un género del que desconfío. Cuando leo una novela o estoy en un lugar en el que no quiero estar, siento que pierdo el tiempo, que no hay nada más ahí más que el paso del tiempo. Y el tiempo es algo que respeto mucho. [...] Creo que busco buscar, que lo que busco no se encuentra... prefiero la palabra descubrir a buscar, porque es quitar lo que cubre. [ De una entrevista de Cecilia Bembibre ]
Toda mi literatura está basada en "el dejar ser" en vez de dominar y controlar. Y si usted quiere pasar de ser un sujeto cuya mente está influida por una planificación de dominio a convertirse en alguien receptivo, será sólo posible a través del choque de la recepción de la vida. Recién allí puede convertirse en un instrumento creativo. Yo diría esto como respuesta más que como un trayecto propio. Soltarse, entregarse es empezar a participar. [...] Al sentirse receptivo se advierte que la gratitud es la respuesta a la gratuidad. Si pensamos que nacemos porque un designio nos ha elegido entendemos que las grandes cosas son gratuitas. La vida es gratuita. Somos la recepción de algo y esto constituye nuestra primera identidad. Luego, a lo largo de la vida, siempre hay un momento en el que dejamos que la vida nos alcance y allí la desnudamos y continuamos el camino y allí comenzamos a compartirla. [ De una entrevista de Magdalena Ruiz Guiñazú ]
Libros publicados: Poesía:Brasa blanca (1983)
En Nostromo Editores, publicó: Sonata de violoncello y lilas (2003 / re-edición como eBook)
En Motor Cyberio (Libros/Poemas), publicó: Poemas de su libro Responsoriales
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