De si es posible o no confirmar
su existencia
Algunos prefieren creer que los verdugos
no existen,
que son una fatalidad literaria vecina
de los hados,
alquimistas, chanchos voladores, etcétera.
Esos mismos advierten la exageración
que se comete
al afirmar que hay verdugos en algún
lado de cualquier
camino que se tome.
Consultado sobre este tema expresó
el obispo Rettinelli:
si existiera ese modelo de criatura, nuestros
ángeles
los hubieran detectado.
=
De lo físico
En un espacio que no contiene aire ni gas
alguno,
cerrado herméticamente por un hule
negro, gira una
esfera achatada en sus polos. Un eje mayor,
un eje
menor, un radio vector, dos focos laterales,
componen
el semblante de su rostro.
Alberto Muñoz
"Tratado de verdugos"
Filofalsía, 1989
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